En un lado y otro del barranco del que brotan los manantiales se encuentra el restaurante y un puente de madera une las dos orillas cruzando el arroyo. La sombra que forman los pinos y los platanos ofrece un ambiente ideal a los miles de turistas que visitan el lugar cada verano. Les invitamos a nuestro pequeno paraiso para que disfruten de una experiencia inolvidable en donde naturaleza y gastronomia se combinan en armonia. Nuestra cocina ofrece carne y pescado frescos cocinados de forma tradicional a la brasa. El lugar puede ser visitado durante todo el ano. Nuestro restaurante permanece abierto desde abril hasta octubre en donde el visitante puede deleitar nuestros platos tradicionales rodeado de frondosos plataneros y arruyados por las aguas que corren.